Las comidas navideñas son inevitables, pero no tienen por qué convertirse en un obstáculo para tu bienestar. Con planificación y elecciones conscientes, puedes disfrutar sin sentirte culpable ni perder el equilibrio.
- Planifica antes de la comida 📖
- Ejemplo práctico: Si tienes una cena copiosa, desayuna tortilla de claras con espinacas y aguacate. Así llegas saciado y con proteína de calidad.
- Tip extra: Ten siempre fruta fresca a mano para evitar picar dulces antes de tiempo.
- Elecciones inteligentes en la mesa 🍽️
- Ejemplo práctico:
- Sustituye la salsa de mayonesa por yogur natural con limón y hierbas.
- Empieza tu plato con ensalada de hojas verdes y salmón ahumado, antes de pasar al cordero o marisco.
- Porciones controladas: Usa el método del plato.
- ½ verduras, ¼ proteína, ¼ carbohidratos (pan, patatas)
- Hidratación y descanso 🚰
- Ejemplo práctico: Por cada copa de vino, bebe un vaso de agua. Esto reduce la ingesta calórica y evita la deshidratación.
- Descanso: Intenta dormir al menos 7 horas para regular el apetito y la energía.
- Rutinas post-fiesta (ejemplo práctico): 🚶
- Día siguiente: haz 10 minutos de yoga digestivo (posturas como “torsión sentada” y “perro boca abajo”).
- Si tienes más tiempo, añade 15 minutos de cardio suave: caminar rápido o bicicleta estática.
Tip extra para picoteo saludable. Sustituye turrones por: 🤪
- Mix de frutos secos sin sal
- Yogur natural con canela y fruta
- Palitos de zanahoria con hummus
Disfrutar de las fiestas y cuidar tu bienestar sí es posible. Con pequeños ajustes en tu alimentación y rutinas, mantendrás el equilibrio sin renunciar a los momentos especiales. Recuerda: no se trata de perfección, sino de constancia y elecciones inteligentes. ¡Tu yo de enero te lo agradecerá!